¿TAMBOS DE PETROLEO MUSICALES?

 

Por: Ramón Talavera Franco

 

De tambores de acero, el profesor Carlos Torres aprendió a extraer música. Hoy, sus estudiantes hacen lo propio y han creado un grupo musical único en su género en Laredo. Se hacen llamar “The Vidal M. Treviño Steel Drum Band”. Son 20 jóvenes y señoritas que han unido sus talentos para expresarse musicalmente a través de la evolución de la música y de los instrumentos. Todos combinan sus estudios de “High School” con el aprendizaje musical y algunos de ellos, dedicaran su vida  a este arte aunque “ en verdad son pocos los que continúan una carrera universitaria para profundizar su aprendizaje musical  por la falta de escuelas” – nos dice el profesor Carlos Torres, instructor de percusiones en Vidal M. Treviño School of Communications and Fine Arts.  “The Texas A&M University”, aún no ofrece esta carrera, por lo que los que desean continuar sus estudios profesionales en este campo, tienen que trasladarse a otras ciudades. Además, debido a que Laredo es un puerto comercial, desde muy temprana edad los muchachos y muchachas son encaminados a encontrar su futuro económico en las carreras enfocadas a la administración o la economía. Y es una lástima, porque muchos de ellos tienen gran talento que no continúan depurando, situando a  la música en segundo término, a manera de hobby.”

 

En el salón de clases donde el profesor Torres imparte su materia, se encuentran los únicos “Steel Drums” o tambores de acero que existen en Laredo. Particularmente llaman la atención los que externamente parecen simples barriles de petróleo vacíos.  “Estos son de 55 galones. Son los más grandes de los que actualmente se fabrican” – nos explica el profesor Torres. “Su fabricación es muy cuidadosa. La parte posterior del mismo es martillada en diferentes secciones para que produzca el rango completo de notas. Posteriormente se empezaron a fabricar más pequeños de tipo de una cacerola de acero y los diversos tipos de ellos asemejan los sonidos de los tenores, las guitarras, los cellos o los bajos, con los que se puede crear toda una orquesta  Estos también son martillados y producen sonidos únicos con los que se puede jugar y crear singulares melodías”.

 

Carlos Torres no puede ocultar la emoción que le produce hablar de estos instrumentos, de sus melodías y del grupo de estudiantes que han encontrado en los “Steel Drums” una forma muy particular de expresarse musicalmente.  Y con esta emoción, nos conduce por el sendero de su historia personal, de la historia de los instrumentos y de los logros de este excelente grupo de músicos adolescentes.

 

“THE VIDAL M. TREVIÑO STEEL DRUM BAND” Y SUS INICIOS

 

Rodeado de sus instrumentos favoritos, el profesor Torres, no comenta: “Estando en la Universidad en Austin, me familiaricé con este tipo de instrumentos a través de las  “Steel Drum Bands” que hay en esa ciudad. Desde el primer momento en que escuché su sonido, supe que eso es lo que quería hacer. Después, mi sueño fue formar una banda propia, pero debido a lo caro que son estos instrumentos y que no mucha gente está familiarizada con ellos, entendí que si quería formarla, tenía que ser yo quien comprara este tipo de tambores. Y así empecé poco a poco a adquirir cada uno de ellos. Cuando se abrió esta escuela especializada en las artes, decidí venir a trabajar en ella y me traje mis instrumentos para poderlos enseñar y compartir con los estudiantes.

 

El primer problema al que me enfrenté es que no había salones suficientes para todos los maestros. Por esa razón, comencé a dar clases fuera de la escuela, en la plaza “San Peter”. Ahí, al aire libre y mientras la gente pasaba, yo impartía mi clase. Pero debido al intenso calor  y a que estos instrumentos son muy delicados, la escuela logró encontrar un lugar para nosotros en el Centro Cívico. No tardamos tampoco mucho tiempo ahí, pues la escuela había finalizado su construcción e inmediatamente nos dieron un salón en el que hasta la fecha imparto las clases. 

 

En mi cátedra enseño percusiones de todo tipo: tambores tradicionales, marimba o los “Steel Drums”. Actualmente, de los 25 estudiantes que tengo a mi cargo, 20 de ellos se han integrado a la “Steel Drum Band” y estoy muy contento y orgulloso de ellos. Cuando la banda se formó por primera vez, comenzamos  hacer pequeñas presentaciones aquí en la escuela durante los festivales de la misma, en el “Mall” o en eventos familiares; pero poco a poco nos ha ido conociendo la gente y  nos han invitado a participar en festivales, en eventos navideños, convenciones y en el Washington’s Birthday, entre otros.

 

Mis alumnos disfrutan mucho estos instrumentos, pero desafortunadamente son muy caros y como no son muchos los expertos que pueden darles mantenimiento esto también es caro. Sin embargo, mientras están en la escuela los disfrutan, se relacionan con ellos y me ayudan a crear todo tipo de melodías: jazz, Calypso, Soka, “pop music”, texanos, rock and roll y música mexicana.  Con esta variedad, los muchachos aprenden música de una manera agradable y positiva.

 

HISTORIA DE LOS “STEEL DRUMS”

 

Los “Steel Drums” fueron creados por primera vez en Trinidad Tobago. La historia menciona que en el siglo XIX, los nativos acostumbraban unirse en grupos que rivalizaban unos con otros. Cuando se enfrentaban en una gresca, producían ritmos característicos de unos y otros a través de tambores de mano, pero debido a la violencia que se generaba, se decretó que estos tambores se dejaran de usar.

 

Poco tiempo después, empezaron a usar los “Tamboo Bamboo” que eran bambúes largos con los que también producían diferentes ritmos que los identificaban. Dentro de ellos tenían ocultos machetes que  usaban para sus combates, pero  al paso del tiempo, estos bambúes también fueron prohibidos.

 

Así, privados de sus instrumentos rítmicos tradicionales, comenzaron a usar cualquier objeto que encontraban para producir música, incluyendo tapas de lata y barriles vacíos de petróleo que encontraban en las bases navales de la isla. Con estos “instrumentos” comenzaron una nueva tradición, menos bélica y más “musical” ya que en lugar de enfrentarse unos con otros, comenzaron a caminar por las calles tocando sus ritmos distintivos. De hecho a estos grupos se les empezó a llamar los “Iron Bands”.

 

A finales de los 30’s durante una de estas marchas, alguien encontró que una sección abollada de un barril produjo un tono. Se cree que ese “alguien” era Winston “Spree” Simon y a él se le acredita como la primera persona que extrajo una nota de un barril de acero. Pero es Ellie Mannette quien es considerado como el padre de los “Steel Drums“ modernos ya que fue él quien le dio su forma moderna. Actualmente, Ellie Mannette sigue trabajando en la creación de este tipo de instrumentos y su arte lo han adoptado en diversas partes del mundo, formando grupos de bandas musicales que son muy gustadas en donde se presentan.

 

Actualmente hay competencias en las que se lucen bandas integradas por más de 100 músicos y más de 300 instrumentos, formando un Show digno de apreciarse.

 

¿LE GUSTARIA APRENDER ESTE TIPO DE MUSICA?

 

El profesor Torres concluye esta entrevista enfatizando: “una de los objetivos principales de esta escuela, es enseñar a los alumnos lo importante que es el trabajo en grupo, aprenden a hacerse responsables y a cultivar el arte que llevan en las venas. Esta escuela no produce maestros, pero sí acerca a los estudiantes a las diversas manifestaciones artísticas que existen. Los “Steel Drums” son solo parte de esta diversidad cultural que existe en el mundo y esta escuela brinda a los estudiantes la oportunidad de relacionarse con ellos.

 

Si a usted le interesa conocer más de este grupo musical, contratarlos para algún evento o aprender el arte de los “Steel Drums”, comuníquese a Vidal M. Treviño School of Communications and Fine Arts, donde el Profesor Carlos Torres, estará gustoso en darle la información que necesita.  Teléfono: 956-795-3325