REYES MAGOS
Los Reyes Magos o Santos Reyes o Sabios de Oriente, según se les ha llamado, son figuras enigmáticas. Ninguna fuente histórica de la época consigna su existencia, excepto el Evangelio según San Marcos y sólo este Evangelio y ningún otro texto, del nuevo testamento. Es decir, que sin San Mateo, no existirían los reyes magos, pues sólo él los consigna.
Según
el propio Mateo, fueron pastores quienes primero se dieron cuenta de la
Natividad,, avisados por un ángel, y no sucedió sino hasta un par de años
después que llegaron los Reyes Magos, los cuales no pudieron ser un europeo, un
africano y un semita-árabe, como los representamos tradicionalmente, pues que
casi con toda seguridad eran más bien persas, sacerdotes de Zoroastro, “magos
de oriente”.
Es
curioso como una sola mención evangélica acerca de los que han sido quizá los
más famosos personajes de la cristiandad, creará toda una leyenda que ha
impregnado la imaginación cristiana durante casi dos mil años. Pues sólo
Mateo ha hablado de los Reyes Magos y
en términos tan vagos que ha dado pie a que su representación pudiera asumir
distintas características.
Los
Reyes Magos que venían de “Oriente”, eran casi con toda seguridad,
sacerdotes persas o al menos astrólogos, pues que pudieron observar aquella
famosa conjunción estelar que llamamos “Estrella de Belem” y que señaló
con cierta precisión el sitio en que nació Jesucristo, según el relato de
Mateo.
Sin
embargo, como este evangelista no menciona otra cosa de su procedencia, a lo
largo de la historia los Reyes Magos o Santos Reyes han asumido diversas
representaciones. Por ejemplo, distintos autores mencionan el hecho de que los
nombres por los que hoy los conocemos, Melchor, Gaspar y Baltasar y que no
menciona para nada Mateo, apenas les fueron envestidos en el siglo IX.
Sin
embargo, tuvo tal éxito este bautizo, que un siglo más tarde gran parte del
mundo cristiano no sólo lo aceptó, sino que incluso se les personificó de
acuerdo con tales nombres y se les puso en muchos de los altares de la
cristiandad, occidental y oriental.
Mucho
antes de que la iglesia como institución establecida reconociera oficialmente
la existencia de los Reyes Magos, los cristianos primitivos habían creído
fielmente en la existencia de estos “Reyes de Oriente”: En las propias
catacumbas de San Calixto, en Roma, existen primigenias representaciones de
estos santos personajes.
Además,
sin el episodio de los Reyes Magos la historia sagrada quedaría con lagunas
inaceptables, pues que estos enigmáticos señores del oriente, al perder momentáneamente
la pista que los guiaba hacia el dios niño, tuvieron que consultar a Herodes el
grande, un paranoico personaje histórico al que le tocó ser cruel soberano de
su pueblo al tiempo que ejercía de lacayo del imperio romano.
LA
PARANOIA DE HERODES
Como
quiera que sea, estos Reyes Magos, fueron guiados por una conjunción estelar
hasta Jerusalén. Ahí inquirieron a Herodes en forma muy poco inteligente
acerca de “El rey de los judíos”. Herodes se inquietó sobremanera y con él
toda Jerusalén. Hay que decir que, según la probable cronología mateísta, de
los tres Herodes que alternativamente gobernaron aquellos reinos, este podrid
ser el llamado “El Grande” quien vivía en constante temor a las
conspiraciones que le arrebataran el trono y/o la vida.
RESUMEN
DEL ARTICULO: “LA HISTORIA DE LOS REYES MAGOS”, PUBLICADO EN EL PERIODICO EL
UNIVERSAL EL DOMINGO 4 DE ENERO DE 1998. .PAG. 4 DE LA SECCION CULTURAL.
AUTOR:
JUAN MANUEL GARCIA-JUNCO MACHADO