LA PIÑATA

 

La llevaron a México los evangelizadores franciscanos pero sus orígenes son de oriente. Se dice que los chinos las trabajaban en forma de búfalos o vacas. Las cubrían con papeles de colores y le colgaban instrumentos agrícolas. Las piñatas eran la atracción central durante las fiestas de primavera que coinciden con el Ano Nuevo Chino.

 

Se cuenta que la figura que decoraban con toda unción, la rellenaban de semillas de cinco clases, la cuales caían al suelo cuando los mandarines rompían la piñata con vara de colores..

 

La piñata, como otras costumbres orientales, la introdujo Marco Polo en Italia en el siglo XII y se extendió por todo el país. Ya en Italia se empleaba la olla desnuda de todo adorno,  se rellenaba con golosinas y se le dio el nombre de “Pignatta: que quiere decir: “Olla en forma de piña ”.

 

Mas tarde, esta costumbre fue adoptada por España y originó una danza que se llamaba:” La piñata” en la que se reproducían los movimientos de quienes quiebran la olla, la pericia del vendado de los ojos, quien se lanza al suelo tras las golosinas.

 

La costumbre fue traída a América por las frailes franciscanos, los que simbolizaron el bien y el mal con ella. Con esta figura mitad profana y mitad espiritual, evangelizaron a los indígenas mexicanos.

 

De una manera didáctica expresaban que el hombre tiene que combatir el mal (la piñata) y a cambio de ello, recibirán un premio – las golosinas -. Sin embargo, el hombre tiene una naturaleza débil que le impide combatir efectivamente el mal (la venda) y tiene que auxiliarse de la religión (el garrote).

 

Asimismo se creó la costumbre que en el baile de máscaras del primer domingo de Cuaresma, se colgaba una olla al techo para que algunos de los concurrentes, con los ojos vendados, la quebrara con una tranca. A esa fiesta se le llamó “El baile de la piñata”.

 

Al mexicano le divertía mucho esta fiesta y con el ingenio que tiene nuestro pueblo, la olla de barro la fue vistiendo y transformando en figuras de animales, flores o personas.

 

RESUMIDO DEL ARTICULO: “LA PIÑATA, ATRACCIÓN DE LAS FIESTAS DEL AÑO NUEVO CHINO, SE VOLVIO MEXICANA” PUBLICADO EN EL PERIODICO EXCELSIOR EL 18 DE DICIEMBRE DE 1991.

AUTOR: GUADALUPE APPENDINI