NACIMIENTOS Y BELENES
La
costumbre del nacimiento no es una costumbre mexicana. Los nacimientos comprenden
elementos de cada región, con el niño Dios, San José, la Virgen, el ángel,
la estrella y los pastores. Los belenes por su parte,
cuentan exclusivamente con el Niño Dios, San José y la Virgen.
Sin
embargo, según Fernando Heano, antropólogo y coautor del compendio: Ceremonias
Navideñas en la Cultura Popular, “para cada región corresponde una tradición
distinta. Un caso muy bello es el de los chamulas, quienes hacen belenes
donde los rostros de San José y la Virgen, tienen caras de chamulas. Son sus
santos tal y como se los imaginan. Y les agregan – en vez de Reyes Magos -
una partera, cuestión única y original en esta comunidad.”
Explicó que dentro de lo que son las comunidades indígenas – que resistieron muchísimo a la tradición del nacimiento – “ni siquiera la propia evangelización pudo en un momento determinado lograr un arraigo de lo que son los nacimientos, las pastorelas y todas las ceremonias navideñas. Sin embargo, en los sectores populares de los criollos o mestizos es donde más arraigo han tenido, porque es donde más se ha presentado el proceso de sincretismo, adoptando una serie de costumbres anglosajonas. En la mayoría de los casos encontramos incluso algunos belenes y nacimientos – como los mayas – que toman algunos modelos anglos como Papa Noé, o Santa Clos. Son comunidades indígenas un poco más restringidas, y con procesos de aculturación mucho más acentuados.
Los
nacimientos, los belenes o pesebres, vienen del siglo XIX , y se han tomado ya
como elementos de tradición. En cuanto a las transformaciones que han tenido a
lo largo del tiempo, y las transformaciones culturales, hay algunos nacimientos
en donde se incluyen aviones. Si bien es cierto que en estos casos se está
perdiendo parte de la tradición, va ganando en otro sentido espacio en todo el
proceso de aculturación, sobre todo norteamericano” explicó”.
Sin
embargo – acotó– México es uno de los países que mantienen con mucho
arraigo dicha tradición. Nuestra riqueza en estas tradiciones es bastante
amplia, es un privilegio mexicano. Desde Guatemala hacia Sudamérica, por lo
general no festejan el 6 de enero, sino el 24 de diciembre, porque está
relacionado con Santa Clos, que es anglo”.
En
cuanto al aspecto urbano, comentó que “ las fiestas y tradiciones decembrinas
se conservan en asentamientos de
fuerte emigración de comunidades que viven en vecindades y colonias populares,
donde todavía se advierte la tradición de las pastorelas y nacimientos muy
amalgamados, y donde no hay una significación propia de lo que es un
nacimiento, porque participa la comunidad agregando a los nacimientos flores y
hasta fayuca.”
“El
nacimiento, tal y como lo manejamos es muy mexicano en los sectores populares y
la costumbre está muy arraigada, no así en los sectores indígenas y las
etnias, que son mas bien dados a la Fiesta de Carnaval y de Semana Santa, donde
sí hay una riqueza tremenda”.
DATOS:
En
Cuetzala, los artesanos fabrican sus piezas con hojas de maíz, cerámica,
barro y hojalata.
En
Oaxaca, los nacimientos tienen coloridos muy barrocos.
Michoacán
es el estado más rico en cuanto a la elaboración de nacimientos, y los
materiales más usuales en este tipo de figuras son el textil, la cerámica,
el barro, la madera, el tule y las hojas de maíz.
En
cuanto al D.F, un ejemplo es el nacimiento que desde 1935 hace la maestra
“Dolores”. Es uno de los nacimientos más grandes de la ciudad – 15 a
20 metros cuadrados, y entre 5 a 7 metros de altura - ; así como los que
arreglan en Tacubaya y en los cuales participan entre 15 y 20 familias.