EL LUGAR DONDE SE ATRAPA LA HISTORIA

 

POR: RAMON TALAVERA FRANCO

 

El Webb County Heritage Foundation, (W.C.H.F.) tiene siglos de historia de Laredo atrapados en incontable número de libros, documentos, fotografías y mapas. A él, recurre toda clase de gente para tratar de desentrañar el pasado de las calles, las casas, los objetos o las personas de esta ciudad.

 

Las oficinas del W.C.H.F., se encuentran ubicadas en lo que fuera la primera Presidencia Municipal de esta región. Cosa curiosa. La que era el despacho del presidente municipal, dejó de ser la oficina principal desde hace mucho tiempo y ahora se utiliza como la bodega del centro. ¡Cómo cambian las cosas a través del tiempo!

 

El antecesor de esta fundación fue el Laredo Historical Society, organismo que se encargó de recopilar gran parte de la información que ahora encontramos aquí. Cuando desapareció, se creó el W.C.H.F. para darse a la tarea de continuar esta ardua labor desde hace veinte años.

 

Su Directora Ejecutiva, la señora Margarita Araiza nos comenta: “tenemos cartas, tarjetas postales antiguas de los años de la Revolución Mexicana que nos hablan de ese momento histórico, así como  documentos de traspasos de tierras o de ranchos del siglo XIX.  Entre los expedientes curiosos, están aquellos cuando los maestros de secundaria tenían que ser certificados por el juez del condado cada año para poder dar clases. De estos certificados, encontramos los más antiguos que datan de 1870, lo cual nos permite saber cuáles eran los requisitos para impartir clases en ese entonces.”

 

Para cualquier persona curiosa, asisitir al Webb County Heritage Foundation, debe ser una experiencia realmente agradable. Imagínese lo que será abrir una carta del siglo XIX y sentir la textura del papel, así como tratar de descifrar la caligrafía elegante de entonces. Pero sobretodo, piense en el número de historias que podemos encontrar en esas cartas que describen pasajes de la Revolución, semblanzas de amores inconclusos, deseos y sueños. Aunque quizá lo más importante será cuando, rastreando en esos documentos, encuentren datos de su propia historia familiar que nunca antes les haya sido revelada. ¿Nunca ha sentido la curiosidad por saber más de su familia, la casa donde vivió o la escuela donde estudió?

 

EDIFICIOS ESCONDIDOS

 

Uno de los grandes tesoros de Laredo, son sus edificios y no precisamente por su opulencia, sino porque su belleza radica en su sencillez. La señora Araiza nos confiesa: “Para mí, es muy emocionante trabajar para esta fundación porque aquí me he dado cuenta de cómo a cambiado Laredo a través del tiempo.  Leer los documentos que nos llegan y sobretodo ver el gran número de fotografías de la ciudad, me ha permitido entrar al pasado de Laredo y aprender a valorar sus edificios, a los que la mayor parte del tiempo, no prestamos atención. Trabajar aquí, es estar en permanente contacto con el pasado, el cual nos ayuda a entender nuestro presente y ver hacia el futuro.”

 

Es cierto. Cuántos de nosotros hemos caminado por el centro de la ciudad y visitado alguna tienda, restaurante o almacén y nunca hemos contemplado en su totalidad el edificio que lo aloja. Pero si miramos hacia arriba, es decir, si por un momento tratamos de vislumbrar la arquitectura que los decora, encontraremos que hay otra ciudad escondida por el gran número de techos de lámina y anuncios comerciales. Una ciudad que, en su mayoría, fue decorada con el estilo más elegante de su tiempo, el “art deco”, y que debería ser rescatado para embellecer y beneficiar sus calles. Muchas otras ciudades lo han hecho y como consecuencia, han logrado que  sus suburbios sean admirados y visitados por un gran número de turistas. Laredo puede hacerlo. Simplemente se necesita interés y amor por sus ciudadanos.

 

A este respecto, esta fundación está trabajando. Tienen planes de revivir el antiguo cine “Plaza” y de remodelar la que fuera casa del Santos Benavides, familiar del fundador de esta ciudad, Tomás Sánchez. Además, en puerta tienen un proyecto ambicioso que la señora Araiza prefirió dejar en secreto, pero que con seguridad trata del robustecimiento de algún otro edificio o zona de la ciudad y que esperamos próximamente conocer.

 

Y usted, sobretodo usted que tiene su comercio en el centro de la ciudad, ¿Ha hecho o quiere hacer algo para mejorar el edificio que lo alberga? Si no lo ha pensado, lo invitamos a hacerlo.

 

EL MURO MÁS ANTIGUO

 

¿Sabía usted que la ciudad de Laredo estaba protegida por un muro? Durante el siglo XIX, el área de San Agustín, estaba rodeada por un muro que limitaba la ciudad de Laredo y que la defendía en contra de sus enemigos. La mayor parte de los tabiques con los que se construyó, fueron destruidos conforme la ciudad fue creciendo y el muro desapareció. Aunque al parecer, no del todo, como nos cuenta la señora Araiza: “ a un costado de la escuela e Iglesia de San Agustín, hay un estacionamiento en donde por mucho tiempo pudimos apreciar lo que a simple vista parecía ser una barda vieja y sin pintar, que aparentaba no tener importancia. Pero dicen, aún tendríamos que hacer un gran estudio para confirmarlo, que esa barda era parte del muro que rodeó Laredo cuando aún era una pequeña villa.”  De ser así, esa simple “barda” como creíamos todos que era, cobra un significado diferente para la ciudad, ya que nos habla, por un lado, del sentido  proteccionista de la ciudad, y por el otro, del límite territorial que abarcaba Laredo. Hoy, “la barda”, como se pensaba que era, está pintada de blanco y está dentro de los límites del estacionamiento ubicado en la calle Grant, esperando que algún investigador, historiador o arqueólogo la descubra y nos revele su pasado. Para aquellos que estén interesados, rastrear los datos en el Webb County Heritage Foundation, puede ser un buen comienzo.

 

DEFENSA DE LAS FACHADAS DE LA CIUDAD

 

Las fachadas de las casas y edificios nos hablan de los estilos y transformaciones de una ciudad. Por eso, uno de los objetivos del Webb County Heritage Foundation es preservarlas. Para lograrlo, se creó el Historic District Landmark Board. A este organismo de consulta es al que debemos acudir cuando se decida realizar algún trabajo de restauración de cualquier edificio que se encuentre en los distritos históricos de esta ciudad que se conocen como” San Agustín”,” El mercado”,” San Pedro” y “Fuerte McIntosh.”  Imagínese que pasaría si no existiera esta institutción. Seguramente muchas de las fachadas se habrían transformado completamente, o muchos edificios se habrían destruido por completo perdiendo así, la historia de la ciudad.

 

LAS PLAZAS DE LAREDO

 

Antiguamente, cuando se construía una villa, pueblo o ciudad, se hacía pensando en el plan colonial, es decir, se construía una plaza principal circundada por su iglesia, presidencia municipal, su plaza, su kiosko y sus bancas para que la gente se sentara a descansar o a platicar. En esta ciudad, se llegaron a construir hasta diez plazas con  estas características, de las que en la actualidad, se conservan cuatro: la plaza San Agustín, la Bruni, San Pedro y Jarvis. Sin embargo, de todas las anteriores, la que más conserva el estilo y el uso de ese entonces es la Plaza San Agustín ya que las demás han sido modificadas poniendo alrededor de ellas otro tipo de edificios que nada tienen que ver con su concepto original. En este sentido, usted puede encontrar en el W.C.H.F. un gran número de fotos para que a través de ellas, pueda acercase al Laredo del siglo pasado y principios de éste y conocer así la forma en que se vivía en esa época ¿no siente curiosidad?

 

LA GENTE DEL SIGLO XIX

 

Dentro de su oficina y enmarcado en un nicho de cristal, la señora Araiza tiene un “Yaquet” del siglo XIX que perteneció a una señorita que vivió en esta ciudad. Viendo esta prenda de vestir, podemos crear una perfecta de imagen de la forma de vestir de las mujeres de ese entonces, la cual, además de conservadora era muy calurosa, pues junto con los vestidos largos, guantes y sombreros, usaban botines para tapar sus tobillos, ya que se tomaba como una “provocación” si permitían que los hombres se los vieran.  De los abanicos que usaban estas damas para ventilarse y darle estilo y coquetería a sus vidas, quedan algunos también aquí. Asi que si usted desea conocer todo esto y mucho más, acérquese al  “ Webb County Heritage Foundation” donde gracias a sus “tesoros” escondidos, usted podrá realizar un viaje por el Laredo de ayer que le permitirá revalorar el Laredo de hoy.

 

WEBB COUNTY HERITAGE FOUNDATION

Office: P.O.Box 446

Laredo, Tx 78042

Phone: (956) 727-0977