EL NIÑO-ROBOT DE LAREDO

Por: Ramón Talavera Franco

 

Desde hace varios años, un niño-robot conocido como “Agente B. Safe” visita los kinders y primarias de Laredo para difundir diversos temas de cultura social como “las drogas”, “las malas compañías” y “la educación vial”. Por ser el más joven de los integrantes de la Patrulla Fronteriza, sus superiores aún no le han autorizado conducir motocicleta, pero a bordo de su pequeño triciclo, afronta todas las “difíciles” tareas que le son asignadas. A usted, ¿le gustaría conocerlo?

 

El NACIMIENTO DEL NIÑO-ROBOT

 

El inventor de este y otros muchos modelos de robots, es el señor Ron Palmer quien tiene sus oficinas en Dallas, Texas. La idea de crearlos, inició hace 27 años como un simple pasatiempo, pero como llamaron mucho la atención de sus familiares y amigos, decidió seguir construyéndolos, desarrollando al poco tiempo, una industria que hoy produce alrededor de 200 robots al año.

 

Estos robots los podemos encontrar en diversos lugares del mundo como nos dice el propio señor Palmer: “Actualmente hay robots de estos en México, Estados Unidos, Hong Kong y Malasia, entre otros países. Hay diversos modelos: los grandes, que miden 1.80 metros de largo y los pequeños que son del tamaño de un niño de 8 años. Estos últimos son los que más han acaparado la atención de los compradores, quienes los utilizan con diversos objetivos.  Por ejemplo, en el Epcot Center, está uno para divertir a los visitantes; en la Patrulla Fronteriza sirven para informar de los peligros que causan las drogas. En restaurantes, su presencia llama mucho la atención de los clientes, pues ahí, estos robots “trabajan” de hostes, dándole la bienvenida a los visitantes y sentándolos en sus mesas. Cada uno de ellos, tiene características propias y conducen diferentes vehículos como triciclos,  motocicleta, jeeps, o carritos.”

 

En Laredo, estos robots los tiene la Patrulla Fronteriza y fueron los primeros que se adquirieron por esta organización para su tarea de difusión. Una tarea, que pocos de nosotros conocemos, y que debe ser aplaudida por su importancia cultural y social en  esta región.

 

“AGENT B. SAFE” Y “AGENT B. SMART”

 

”Agent B. Safe” llegó desde Dallas para trabajar en equipo con “Agent B. Smart”, en el “Drug Demand Reduction Program” de la Patrulla Fronteriza, que tiene como objetivo difundir los peligros que causan las drogas entre los niños y  jóvenes de Laredo. Con la ayuda de estos dos robots, este programa  ha obtenido muchos beneficios, como nos menciona Oscar Garza, Asistente en Jefe de este sector:  “La idea de incorporar robots en nuestros programas de reducción de drogas inició en 1988 ya que encontramos en ellos la herramienta adecuada para hacer llegar este tipo de información de una forma divertida a los niños. Nuestro primer robot, era grande. Tenía música y movía sus brazos. Con él comenzamos a visitar las escuelas de esta  y otras ciudades de Texas y su aceptación fue tanta, que en 1987, Nancy Regan nos invitó a participar con ella en Washington. Al poco tiempo después, en 1988, la Patrulla Fronteriza de Laredo fue invitada a la toma de posesión del Presidente Bush y aprovechamos también esta ocasión, para llevar este robot y realizar nuestro programa de difusión.”

 

Junto  con el “Drug Demand Reduction Program”, la patrulla fronteriza ha instituido otros programas para beneficio de los jóvenes, como subraya Garza: “tenemos los programas “Youth of the month”, “Youth of the year” y “Head of the class” con los que tratamos de premiar a los jóvenes que han demostrado interés y ayuda a su comunidad. En estos programas, el apoyo del Doctor Henry Cuellar y la senadora Judith Zaffirini han sido de vital importancia ya que gracias a ellos, hemos logrado continuar con esta labor que ya lleva muchos años y ha premiado a muchos jóvenes laredenses.”

 

Estos programas de ayuda a la comunidad, son los que nos permiten conocer el lado humano de la Patrulla Fronteriza, y a través de sus robots “Agent B. Safe” y “Agent B. Smart”, podemos darnos cuenta que también les gusta jugar y divertirse.

 

“Agent B. Smart” sustituyó en 1993 al robot que conoció la señora Regan. Este, además de caminar, hablar y mover sus brazos,  está equipado con luces para enseñarles a los niños cuándo cruzar la calle y cuando no hacerlo y  tiene una pantalla de televisión en su estómago para que se puedan ver los niños al momento de acercársele y jugar con él. “El único problema” –nos comenta Garza- es que es un robot muy grande, muy pesado y muy delicado, por lo que no es fácil llevarlo a todos lados. Por eso decidimos adquirir a “Agent B. Safe”, el cual no pesa mucho, y como es del tamaño de un niño, cabe perfectamente en un carro o en cualquier lugar sin estorbar.”

 

Pero no sólo eso. Con “Agent B. Safe” se identifican mucho los niños de kinder y de primaria y lo hacen su confidente. Sam Langford, Agente de la Patrulla Fronteriza, nos cuenta: “Ha habido veces en que los niños le dicen al robot cosas que no les dirían a sus padres. Una vez le dijo un niño -  Tengo un vecino que fabrica droga y que me invita a su casa a que la pruebe. ¿Qué hago?-  Es entonces cuando nosotros aprovechamos este tipo de comentarios para explicarles, primero, qué es la droga y segundo, les decimos que se deben retirar completamente de esas personas y que se lo deben decir a sus padres. Pero nunca les pedimos los datos de ellos o de las personas que acusan porque si lo hiciéramos, nos convertiríamos en perseguidores y esa no es nuestra función al ir a las escuelas.”

 

Con respecto a las drogas, “Agent B. Safe” logra comunicar perfectamente a los niños la información que la Patrulla Fronteriza quiere darles. Gracias a este robot, como nos cuenta el señor Langford, “ los pequeños sienten confianza y se atreven a decirle y preguntarle cosas que a un adulto, jamás le preguntarían. De esa manera, podemos prevenirlos de los peligros de las drogas o de cualquier otro tipo de peligro de una manera clara y divertida para ellos. Por ejemplo, un día que estábamos hablando de la importancia de usar el cinturón de seguridad, hicimos que “Agent B. Safe’ condujera su triciclo a toda velocidad y chocara. Al suceder esto, su cabeza, salió rodando y los niños se asombraron. Cuando le colocamos la cabeza al robot, él les explicó lo importante que es usar cinturón de seguridad o casco cuando anden en sus bicicletas. Este mensaje lo recibieron perfectamente y apuesto que la mayoría de los niños que lo presenciaron, ahora se cuidan al andar en el carro de sus papás o en sus bicicletas.”

 

Este robot que parece un niño de verdad, ha llamado la atención de muchos adultos y ha despistado a más de uno. Oscar Garza, nos cuenta que “hace poco lo llevamos a Washington a una convención y andaba muy contento por los pasillos de las oficinas cuando lo vio pasar la comisionada Doris Meissner. Al verlo, creyó que era un niño de verdad que andaba en su triciclo por los pasillos de las oficinas generales y  lo llamó para ver como había entrado ahí. Pero al acercársele el robotito y darse cuenta que no era un niño, confesó haberse llevado una sorpresa muy agradable”.”

 

Otra de las funciones que tienen los robots de la Patrulla Fronteriza, es motivar a los niños a leer y para esa tarea, “Agent B. Smart”, es el que mejor cumple con el cometido. “Le ponemos un libro abierto en sus manos”- nos dice el señor Langford – “y los niños se asombran al escucharlo leer en voz alta y responderles cualquier pregunta que le hagan mientras lee.” Esto los motiva a hacer lo mismo pues así ven la lectura como un juego.

 

Y es que esa es la mejor manera de transmitir información a los niños: jugando. Y que mejor forma de hacerlo con dos robots que además de ser amables, generosos y divertidos, tienen un cúmulo de información que desean regalar a los niños de Laredo gracias a la preocupación y el ingenio de los miembros de la Patrulla Fronteriza de este sector.

 

Si usted desea conocerlos, comuníquese a la Patrulla Fronteriza al (956) 723-4367