CALAVERITIAS

(Publicadas en el periódico La Jornada jueves 13 de Enero de 1994, pag 31)

 

GABRIELA MISTRAL

 

Paloma robusta (¿) que clavada

por supuesto en el suelo

cuidó mi vida consagrada

y ventilaba mi regüeldo.

Pienso dejarte como herencia

mi vestido de casimir

mi sombrero, mi somnolencia

y de mi chilena existencia

la mala mana de escribir.

CARLOS PELLICER

 

Placer, placer, placer

acaba de nacer

Carlitos Pellicer

y va a publicar

colores en el mar

para nos divertir.

Sufrir, sufrir, sufrir,

él no pudo vencer

el gusto de dormir

y no volvió a escribir

colores en el mar.

Dentro de un neceser

de los de manicure

con forro de velours

lo lleva a enterrar

las sardinas del mar.

 

 

JOSE GOROZTIZA EX-ALCALA

 

¿Quién compra mi calavera

para hacer su disección?

La hallareis ser de cantera

pues morí en la carretera

con mi amigo Salomón.

Fui director de cultura

sin tenerla ni deberla

¡Ay de mi!

ay mi pálida blancura

La amargura de la perla

Yo en los labios recogí.

 

 

SALVADOR NOVO

 

Por gustarme las tienda de campana

yo me agarre del analfabetismo

y la fama corrió Valle y montaña

de mis disposiciones naturales

en inculcar una doctrina extraña

y en ejemplificar el catecismo

y s4s ocho pecados capitales

ejercitando mis manos de araña.

 

 

 

XAVIER VILLAURRUTIA

 

El azor de mis ojos se pintaba

y en mi pequeño cuerpo la pavura

de estar pesando la literatura

cuando todos los libros criticaba.

Whistler y Wilde, y Chesterton y Shaw

y Alfonso Reyes me hicieron tan Keen

que entre todos los libros prefirió

hojear mi mano El Indio de Luquín.

 

 

NAHUI OLIN

 

J’eus

des grand yeux

bleus

L’en N n’aimait

car j’avais

bien d’autres qualites

 

 

DR. ATL

 

Aquí esta la gran barata

y la gran realización

volcanes a cincofierros

y erupciones a tostón

¡y para las soledades

mi violín y mi violón!

 

 

 

 

JAIME TORRES BODET

 

Paso todos los días bajo las mismas losas

hablo todos los días con los mismos gusanos

publiqué muchos libros porque las poderosas

con Pepe Vasconcelos y con Herrero hermanos.

Pero llegó el ocaso al final de mis días

y abandoné la casa cantando una canción

y tras haber pasado por mis peluquerías

Se me apachurró el delirante corazón.

 

 

POESIA POPULAR:

 

Es una verdad sincera

Lo que nos dice esta frase:

Que sólo el ser que no nace,

No puede ser calavera.