LA CULTURA DEL BINGO

 

POR: RAMON TALAVERA FRANCO

 

  ¡Bingo! es historia y es cultura. ¡Bingo! es emoción, nerviosismo, riesgo. Es una palabra “mágica” que invoca a la suerte. Los cientos de personas que se reúnen a participar en este juego de azar, anhelan pronunciarla aunque sea una vez  durante los 60 minutos que dura la sesión, para sentir que la “fortuna” los hizo sus cómplices. Usted, ¿Ha vivido esta experiencia? ¿Ha sido uno de los afortunados ganadores? ¿Qué sabe usted de este juego que es parte de la cultura popular de Laredo?

BREVE HISTORIA DEL BINGO

 

Algunos historiadores mencionan que los antiguos romanos jugaban su propia versión de lo que ahora llamamos Bingo, sin embargo, hay poca información de ello. Para otros, este juego tuvo sus inicios en Italia  en 1530. Se le conocía como ”Beano”, el cual era un juego que se acostumbraba en las ferias de los pueblos. Consistía en tarjetas con números. Un hombre sacaba discos numerados de una caja y decía en voz alta los dígitos que aparecían en él. Los participantes, marcaban con frijoles los números en sus tarjetas y aquel que la llenaba gritaba ¡“Beano”!. 

De Italia, la costumbre del “Beano” pasó a Francia y los que lo jugaban ya no era gente del pueblo, sino los poderosos, la “gente de dinero”.  De ahí pasó a Alemania y en ese país, su sentido de juego de azar cambió a un sentido educativo ya que a través de él, los niños aprendían a deletrear, las matemáticas y la historia de su país. Posteriormente llegó a países como  España y México tomando características propias.

 

El “Beano” llegó a Norteamérica en 1929. Fue jugado por primera vez en un carnaval cerca de Atlanta, Georgia y comenzó a tener gran popularidad.  Al poco tiempo llegó a Nueva York, en donde Edwin S. Lowe, un vendedor de juguetes, lo perfeccionó y lo rebautizó con el nombre de “Bingo”.

¿CÓMO SE JUEGA?

 

El Bingo que ahora conocemos, consiste en tarjetas con 24 números diferentes con un espacio libre al centro, pero desde hace algunos años estas tarjetas se pesentan en la pantalla de una computadora para facilitar este juego a los participantes que saben utilizar esta nueva tecnología.

Setenta y cinco bolas numeradas están guardadas en una esfera transparente que es girada para asegurarse que siempre caigan al azar. El “anunciador” toma cada una de las bolas y menciona a través de un micrófono los números que van apareciendo.  Para que una persona gane alguno de los siete juegos que tiene cada serie, tienen que formar líneas verticales, horizontales, figuras o letras.

 

Cuando alguno de los participantes ha llenado su tarjeta con la figura correspondiente tiene que gritar ¡Bingo! para que el juego concluya y el premio sea pagado. Si más de una persona gana, el dinero es dividido en partes iguales. Hubo una ocasión que en Border Bingo, cuarente personas gritaron a la vez  ¡Bingo! y el premio que era de doscientos dólares, fue dividido entre los mismos, tocándoles cinco dólares a cada uno. Pero también hubo una ocasión en que una sola persona obtuvo mil quinientos dólares en una sola noche. Cuestión de suerte.

BINGO EN LAREDO

 

En Laredo, la costumbre del ”Bingo” inició en las iglesias. La gente se reunía en ella para jugarlo y parte de esas ganancias las donaban a estas instituciones religiosas para mejoras de las mismas. Actualmente una de las iglesias que aún continúan con esta costumbre es “Holy Redeamer” y gracias a ello, la iglesia ha podido realizar mejoras a su edificio y apoyar a su comunidad.

 

El juego se hizo tan popular, que en 1983, se construyó el primer “Bingo” comercial que con el nombre de Gambit Bingo, aún continúa funcionando. A los pocos años se construyó el segundo y hasta el momento último edificio de este tipo: Border Bingo. Cada uno, recibe aproximadamente entre doscientas y quinientas personas al día, con lo que se comprueba que este juego aún atrapa el interés de la gente.

FUNCION SOCIAL DEL BINGO

 

La función social del Bingo es pemitir que organizaciones no lucrativas como  “Día de San Luis”, “Laredo Migrant Council” y “Laredo Evening Lions” entre otras,  puedan conseguir fondos para poder otorgar becas, despensas, juguetes en navidad, ropa o jornadas dedicadas a la salud. Pero sin discusión alguna, sirve para que la gente conviva.

 

En general, los principales asistentes al Bingo son hombres y mujeres que han llegado a la “tercer edad”.  Pero esto no quiere decir que son los únicos participantes, ya que en todas las mesas, encontramos adolescentes acompañando a sus padres o abuelos quienes de esta manera aprenden y aprehenden esta tradición que es parte de la cultura del laredense y del estadounidense en general. 

  En los Bingos de esta ciudad, es común ver que las señoras, van en grupos de amigas no sólo para acompañarse, sino para platicarse acontecimientos de sus vidas, su familia o su trabajo. Los señores son más independientes y muchos van solos, pero algunos aprovechan el intermedio entre serie y serie para convivir, hacer

amigos o porque no, encontrar a la mujer de su vida, como sucedió en Border Bingo cuando un señor, un tanto en broma y otro tanto en serio, le propuso a una de las jugadoras que si ganaba, él la invitaba a cenar, después de lo cual, entablaron una relación amorosa y a la fecha llevan 10 años de casados.

 

 Son personas con una vida rica en experiencia, formada a base de sueños, estudio, trabajo, esfuerzo, o errores.  Cada uno de ellos es una historia, un cuento, un fragmento de las páginas de Laredo:

 

“Tengo 65 años y sólo cursé hasta el segundo año. No tuve estudios pero sí muchas ganas de trabajar. Fui chofer de carretera durante muchos años y mientras otros descansaban, yo trabajaba horas extras. A la fecha ya me jubilé. Tengo ahorros y una pensión que me permiten vivir desahogadamente. Estoy contento con lo que he hecho y muy orgulloso de tener mejor posición económica que muchas personas que cursaron la universidad. Todo por saber trabajar”. (JOSE CESAR RENDÓN)

 

Ahora, el señor Rendón va casi todos los días el Border Bingo. Empezó a frecuentarlo un día que acompañó a una de sus hermanas y la suerte se puso de su lado. A la fecha, la cantidad que más ha ganado son setecientos cincuenta dolares y aunque menciona que “hace ocho semanas que no gano nada” le gusta seguir frecuentando este lugar con el principal objetivo de distraerse, porque sabe que la suerte así como viene, se va.

FACTOR SUERTE

 

Muchas personas que frecuentan el Bingo, van decididas a ganar. Para logralo, cada uno de ellos hace un rito personal que nunca, o casi nunca comparten. Algunos de ellos acuden a las famosas “limpias”. Otros, se bañan con jabones especiales y otros rocían su cuerpo con sprays para la suerte.

 

Belinda Castillo, cajera del Border Bingo desde hace 13 años, ha visto que para llamar a la suerte “la gente hace cosas raras. Me ha tocado ver personas que vienen temprano y barren la mesa con una hierba. Otros ya tienen su mesa preferida y se enojan si llegan y ven que ya está ocupada. Lo que más se estila es que mojen el dinero con un aceite para la suerte que huele horrible y que luego nos deja apestando la caja registradora, aunque la mayoría, a lo que recurren son a los amuletos. Hemos visto que traen elefantitos o budas. Entre los más extraños, una persona trajo una vez una víbora coralillo y en otra ocasión, cuando ya se había ido toda la gente, el muchacho de limpieza encontró debajo de una mesa, una pata de gallina.

Lo mismo sucede en Gambit Bingo, según cuenta la señora Rosalía, Directora de operaciones del Centro Aztlán, una de las organizaciones no lucrativas beneficiadas por el Bingo: “me ha tocado ver a señoras pelearse por una silla que consideran como su silla de la suerte. Algunas usan marcadores de diferentes colores para cada juego. He visto cristales en las mesas y sé que algunas personas usan cierto tipo de ropa que las acerca con la suerte”

 

 

¿BINGO O LOTERÍA?

 

En México, encontramos a la “prima” del Bingo que es la Lotería. Al principio, como en Francia, la gente acaudalada era quien se reunía para disfrutar este juego, pero no tardó en ser adoptado por el pueblo. En la actualidad, ha subsistido principalmente en las ferias como juego popular y en las iglesias para recaudar fondos. La lotería es diferente al Bingo en su forma, pero no en su escencia. Las tarjetas cambiaron sus números a figuras. El sol, la bandera, el nopal o la chalupa, son algunos de los símbolos que actualmente las decoran y que representan motivos regionales, símbolos nacionales o figuras del interés popular.

 

Muchos de nosotros que hemos tenido la oportunidad de jugarla, reconocemos en ella una manifestación popular que al igual que el “Bingo” no debe perderse, ya que tanto una como el otro nos hablan de nuestra historia y de nuestras raíces; de una costumbre popular que nos subraya lo que fuimos y  lo que somos.

 

 

LUGARES PARA JUGAR BINGO

 

BORDER BINGO

100 VILLAGE BLVD.

LAREDO, TX

PHONE: (956) 723-2315

 

GAMBIT BINGO

4925 TESORO PLAZA

LAREDO, TX

PHONE: (956) 724-1969

 

IGLESIA “HOLI REDEAMER”

1602 GARCIA

LAREDO, TX

PHONE: (956) 723-7171