EL SENTIDO DE LOS LIBROS

Por: Ramón Talavera Franco

“Cuando tengo un poco de dinero, compro libros y si me queda algo, compro comida y ropa”

ERASMO

Los libros tienen que ganarse a sus lectores. Tienen que seducirlos. De lo contrario permanecerán apilados en un estante, esperando que el tiempo se compadezca y los destruya. Los libros tienen obligaciones:  transmitir conceptos, ideas, provocar sentimientos. Pero también tienen el derecho a ser leídos, estudiados, repasados, protegidos, amados.

En una librería hay miles de libros compitiendo por alcanzar a sus lectores pero a veces sus precios los hacen inalcanzables. En cambio en una biblioteca, la competencia se reduce al simple interés de los ahí presentes.

Y esos intereses son muy variados. Está, por ejemplo, el interés lúdico, que puede satisfacerse a través de material de lectura que contempla en sus páginas colores, figuras, caricaturas, fotografías  o aquellos otros que nos hablan de historias fantásticas, heróicas, o cómicas. Cuentos y novelas en las que nos identificamos con los personajes y con quienes compartimos sus amores, esfuerzos, desilusiones, peripecias.

Pero también existen otros intereses: como el científico, filosófico, artístico, religioso, deportivo, social y demás etcéteras que dependen de nuestra edad, sexo, nacionalidad, o profesión.

¿Cuál es el suyo? ¿Qué libros prefiere?

BIBLIOTECA PUBLICA DE LAREDO

En la Biblioteca Pública de Laredo, existe una colección de 19 mil libros al alcance de los aproximados 21 mil visitantes que recibe por mes. También cuenta con más de 30 computadoras, algunas de las cuales con servicio de Internet gratuito para los usuarios. Este avance tecnológico ha resultado benéfico en la búsqueda de información pero nunca, jamás sustituirá a los libros, ya que en ellos se establece una relación más cálida, como nos dice María Solís, Asistente de Director de esta biblioteca:

 “La computadora no es práctica. No te la puedes llevar a la cama y leerla, no puedes sentarte en un sofá y trabajar como quisieras. Además, por las mismas características de la pantalla no puedes leer en ella por mucho tiempo. Es más,  las emociones y sentimientos que obtienes al leer un libro son completamente diferentes  a los que recibes a través de  las computadoras.”

Por eso, los libros siempre existirán y permanecerán por siglos aquellos que tengan algo importante que decir al lector, como los que se encuentran en la  “Colección Histórica Luciano Guajardo” ubicada en el segundo piso de esta Biblioteca. En un espacio protegido por bajas temperaturas y con sistemas especiales contra incendios, se encuentran resguardados los libros y documentos más antiguos de esta biblioteca.

“LUCIANO GUAJARDO, CAZAFANTASMAS Y BIBLIOTECARIO”

Luciano Guajardo trabajó en la Biblioteca Pública de Laredo por 35 años. Comenzó como catalogador de libros y poco a poco fue ascendiendo hasta ocupar el puesto de Director. Era un hombre muy respetado por su conocimiento de la cultura de los dos Laredos y fue él quien se encargó de recopilar libros, documentos y fotografías históricas que hoy conforman la colección que lleva su nombre.

A Luciano Guajardo no sólo se le conocía como un hombre amante de los libros, sino también por ser un apasionado de los fantasmas de Laredo. Usted, ¿Se ha topado con alguno?

El señor Joe Moreno, actual especialista en colecciones de esta biblioteca, convivió con el señor Guajardo durante más de 20 años. De él aprendió los secretos de la biblioteconomía y los misterios de los fantasmas, como el que fue encontrado en una de las viejas casas de la calle Houston, que hoy pertenece al L.I.S.D.: “El señor Guajardo contaba que en 1963, una de las casas de la calle Houston fue rentada por un comerciante para establecer en ella una tienda de ropa usada y contrató a varias jovencitas para atender el negocio. Entre los clientes, apareció una viejita muy extraña. Un día entró a la tienda, fue a ver la ropa y se tardó horas en salir. Cuando las muchachas la buscaron para avisarle que estaban apunto de cerrar, no la encontraron. Esto habría pasado desapercibido si no se hubiera repetido una y otra y otra vez. Asustadas por ello, se lo comunicaron al supervisor quien a su vez le pidió al señor Guajardo que fuera a investigar esto, pues sabía que pertenecía a un grupo de cazafantasmas. Usando los recursos de la biblioteca, el señor Guajardo investigó la historia de la casa y determinó que el fantasma era el espíritu de una señora que en algún tiempo fue dueña de la misma, quien tenia un hijo que era muy guapo. Celosa de toda mujer que se le acercara y temerosa de quedarse sola, esta señora se encargó de ahuyentarle las novias, aún después de muerta.  Al descubrirlo, otro de los integrantes de este grupo de cazafantasmas fue a la casa y esperó a que apareciera la viejita y cuando lo hizo, la persuadió de que dejara a su hijo  y descansara en paz. A partir de ese día, la viejita nunca más regresó a la tienda” 

HISTORIAS DE CRÍMENES Y ARBOLES GENEALÓGICOS

Un gran número de documentos de esta Biblioteca, se encuentran en microfilm. Algunos de ellos, datan del siglo XVIII y es impresionante la cantidad de historias que contiene cada uno. ¿Habrá alguien que se interese por un suicidio que ocurrió en 1768? Pues al parecer sí. Según el señor Moreno, una persona en San Antonio pidió información de este hecho. Debido a que los datos originales microfilmados son difíciles de entender, se intentó hacer una transcripción del documento que nos cuenta más o menos lo siguiente:

“ En san Agustín de Laredo, se  ahorcó doña María García que fue mujer de Félix Vázquez, sirviente de Don Javier y a las 3 de la tarde de dicho día se ahorcó dentro del jacal de su morada, quedando pendiente en una lata a bordos de su cama... el espectáculo, ya sin remedio a la vida natural, quedó a la vista de otros que ocurrieron al fatal suceso y con un cuchillo cortaron el cabresto instrumento de su muerte.”

Y así como hay este tipo de documentos, hay otros que reconstruyen la vida de las familias laredenses. Son muchas personas que recurren a este acervo con el deseo de hacer su árbol genealógico. Para ayudarlos en sus búsquedas, hay registros de matrimonios y otro tipo de información de ciudades como Agualeguas, Serrano, Matamoros, Salinas Hidalgo y Ciudad Guerrero, entre otras y algunas de las personas que han logrado reconstruir su pasado, han donado libros que posteriormente producen para que otros podamos conocer su genealogía.

El interés tiene muchos caminos.

LOS LIBROS MAS ANTIGUOS

Los libros más antiguos son: “El  registro de propiedad del Condado de Webb” que data de 1859 y el “Libro de asentamiento de las propiedades reales y personales  de la ciudad de Laredo y del condado de Web”  de 1862, pero el que más llama la atención al señor Moreno es el archivo español de Laredo, ya que en él se puede ver cómo fue la vida de los siglos XVIII Y XIX. Como ejemplos, están la proclama del alcalde de Laredo en 1783, ordenando que todos los niños asistieran a la escuela. También encontramos los datos cuando Tomás Sánchez, en 1781, mandó que la gente se estableciera en el lado norte del Río Grande, para empezar a poblar esta ciudad, o cuando el Virrey avisó a la gente que deberían usar camisas hechas de lino fabricado en la ciudad ya que a estas no se les cobraría impuestos.

La historia de cómo pensaban, como vestían y como vivían los ciudadanos de Laredo está en esta Biblioteca, lista para ser disfrutada y descubierta por todos nosotros.

¿OLVIDO DEVOLVER SU LIBRO?

Los libros de la colección Luciano Guajardo no son para prestamo personal, por lo que se tienen que leer dentro de la biblioteca. Sin embargo, hay muchos otros que usted puede solicitar para poder llevarlos consigo y leerlos en la comodidad de su hogar por un período de dos semanas. Si ese tiempo no fue suficiente, se puede pedir una extensión la cual se les da sin ningún problema y si por algún motivo, usted olvidó regresar su libro a tiempo, no se preocupe, ya que la multa máxima que la biblioteca establece para estos casos, sea el tiempo que sea, es de 2.50 dólares.

Pero si además, tiene usted algún libro, documento o fotografía histórica que quiera compartir con los demás, puede donarlo a la biblioteca, o traerlo para que se le saque una fotocopia, pues como subraya el señor Moreno:

Tratamos de establecer una colección lo más amplia que podemos de información de la historia local y estamos trabajando mucho en ello. Si el público tiene documentos o fotos que no sabe que hacer con ellos y se están echando a perder, que nos llamen, nosotros le sacamos copia del documento o si lo prefieren archivamos el mismo documento aquí para que las generaciones del futuro sepan como es Laredo hoy. Un papel que tenemos aquí durara sin dañarse más de 300 años. Así, los ciudadanos de Laredo en el año 2300, sabrán cómo era Laredo en este año dos mil.”

Y si estos documentos o fotografías se ganan a los lectores, entonces habrán alcanzado su verdadero sentido.

LAREDO PUBLIC LIBRARY

1120 E. CALTON ROAD

LAREDO, TX 78041

TEL: (956) 795-2400